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Nos conseils

¿Qué operación de los ojos para qué defecto?

Céline Roland

7 de mayo de 2019

Quelle opération des yeux pour quel défaut ?

Estas son las diferentes patologías relacionadas con los ojos

La miopía 

La miopía leve de hasta -4,00 dioptrías puede corregirse mediante una intervención láser sencilla que da lugar a un resultado visual perfecto en más del 95 % de los casos. Para una miopía media (-3,00 a -9,00 dioptrías), el lasik ofrece un excelente resultado en el 85 % de los casos. Puede ser necesario un retoque, que sigue siendo posible en el 15 % de los casos restantes. El lasik o los implantes intraoculares se recomiendan para las miopías de -9 a -13 dioptrías. Por último, para las miopías superiores a -13 dioptrías, el implante miópico parece el más indicado.

La hipermetropía 

La técnica quirúrgica de elección es el lasik. Para la hipermetropía inferior a 4 dioptrías, la corrección es técnicamente sencilla y los resultados son fiables y reproducibles. En el caso de la hipermetropía superior a 4 dioptrías, la mejora es segura, pero es posible una regresión que puede llevar al paciente a usar gafas correctoras en determinadas circunstancias.

El astigmatismo 

Las técnicas quirúrgicas láser van a profundizar más un meridiano que el otro. Esto permite una corrección de hasta 6 dioptrías de astigmatismo. No obstante, la corrección total no puede garantizarse en los astigmatismos elevados. Sin embargo, es posible reintervenir en caso de corrección insuficiente. En todos los casos, el lasek ofrece una corrección más precisa que el lasik, ya que el colgajo está mejor centrado y es más regular. El resultado puede mejorarse aún más con el reconocimiento iridiano.

La presbicia 

La cirugía está dirigida a personas mayores de 45 años que desean prescindir de las gafas para leer. Los sujetos présbitas suelen tener problemas de intolerancia o complicaciones relacionadas con las lentillas de contacto, por eso se decantan por la operación: las solicitudes son cada vez más frecuentes.

En general, primero se opera un solo ojo y luego la operación del segundo ojo permite ajustar la visión según los deseos del paciente. Por ello, es preferible proponer la corrección del segundo ojo después de la estabilización de la visión del primero.

Se calcula para cada paciente mediante ordenador un programa quirúrgico preciso de corrección de la presbicia. Las técnicas quirúrgicas son diversas: láser, implantes... El tratamiento láser crea una superficie óptica progresiva que da lugar a una córnea «multifocal» que corregirá la presbicia. El centro de la córnea se convierte en la zona destinada a la visión de cerca.

La zona periférica permitirá la visión de lejos y la zona intermedia permitirá la visión de cerca. Se puede contemplar una ligera alternancia entre el ojo dominante, más favorecido en visión de lejos, y el ojo dominado, más favorecido en lectura. La técnica PRELEX (PREsbyopic Lens EXchange) es la aplicación a la corrección de la presbicia y de una posible hipermetropía o miopía asociada de las técnicas de cirugía de cataratas mediante implantación multifocal. El cristalino présbita es reemplazado por un implante multifocal que permite la corrección de la visión de lejos, la visión intermedia y la visión de cerca.

A veces es necesaria una corrección durante actividades que requieren una exigencia visual importante (conducción nocturna, bordado...). 

Pero según estudios clínicos, el 90 % de las personas que llevan este tipo de implante en ambos ojos realizan tareas cotidianas sin gafas.

La potencia del implante se calcula cuidadosamente mediante ecografía. Al ser el ojo un tejido vivo, la precisión de las medidas no siempre es absoluta (precisión de aproximadamente 0,75 dioptrías). Los implantes de última generación ocasionan menos efectos secundarios (halos alrededor de los puntos luminosos, deslumbramiento, reducción de la visión de los contrastes...) que los implantes utilizados anteriormente, pero el 12 % de los pacientes sigue sintiéndose molesto. A veces disponen de un filtro UV. Sin embargo, el paciente debe estar motivado y tener expectativas realistas en cuanto a los resultados visuales. El implante también puede posicionarse delante del iris (implante de cámara anterior).

La intervención de expansión escleral consiste en aumentar el trabajo del músculo ciliar con el fin de restaurar cierta «acomodación» y compensar la presbicia. Consiste en implantar en la esclera, por detrás del limbo, 4 bandas de PMMA arriba, abajo, a la derecha y a la izquierda.

Estas bandas tienen por objetivo elevar la esclera, tirando así de la zónula que sostiene el cristalino para alejarlo de la esclera y permitirle acomodar de nuevo. Esta técnica está actualmente en fase de estudio. El miope mayor de 40 años no operado puede, en la mayoría de los casos, leer sin gafas correctoras. Si es operado de miopía, necesitará gafas para la visión de cerca.

Existen varias posibilidades para compensar a la vez la miopía y la presbicia:

la alternancia o monovisión: un ojo se deja ligeramente miope para permitir la visión de cerca, el otro ojo se corrige perfectamente de lejos. Es necesaria una adaptación cerebral, ya que los dos ojos nunca ven con nitidez al mismo tiempo. Esta técnica no siempre da resultados satisfactorios debido a este desequilibrio.

Una simulación es posible antes de la operación con lentillas de contacto que imitarán el resultado posoperatorio. En caso de mal resultado, es posible reoperar el ojo que se dejó miope para corregirlo en visión de lejos. La técnica correctora podrá ser, en función de la importancia de la miopía, un láser de tipo PKR, lasik, lasek o un implante.

la bifocalidad o la progresividad: la flexibilidad cerebral del paciente es, en este caso, muy importante, al igual que con las lentillas bifocales o progresivas. Diferentes técnicas están aún en evaluación. El láser es posible, al igual que la colocación de un implante multifocal.

Al contrario que la miopía, la corrección de la hipermetropía corrige en parte la presbicia. En el 80 % de los pacientes, una corrección quirúrgica de la hipermetropía permite prescindir a veces de las gafas en visión de cerca. La técnica utilizada puede ser un láser o un implante unifocal o progresivo.

Astigmatismo y presbicia 

Al igual que para el astigmatismo simple, la asociación de los dos trastornos refractivos se contemplará en función del trastorno asociado, miópico o hipermetrópico. Es posible practicar una colocación de implante asociada a un láser para corregir la presbicia mediante implante (no existen implantes para astigmatismo) y el astigmatismo mediante láser.

Descubra también nuestro dossier completo sobre las soluciones existentes para corregir las anomalías visuales.

Riesgos comunes a toda cirugía refractiva

El resultado depende de la cicatrización y es, por tanto, muy variable de un individuo a otro. A veces es necesaria una corrección complementaria con gafas, lentillas de contacto o mediante reintervención. 

Las operaciones de cirugía refractiva, como toda cirugía, no están exentas de riesgos, aunque sean reducidos. Las complicaciones siempre son posibles. Cabe mencionar, en particular, la percepción de halos, una tendencia al deslumbramiento, una disminución de la agudeza visual (incluso compensada), molestias en visión nocturna, visión doble y deformación de las imágenes. Estas complicaciones pueden requerir a veces un tratamiento médico o quirúrgico. 

Se estima entre el 0,3 % y el 1 % las complicaciones peroperatorias (durante la operación) y entre el 1 y el 2 % las complicaciones posoperatorias de la cirugía refractiva. 

Muy popular, esta cirugía está hoy en pleno auge, aunque sus efectos a largo plazo aún no son conocidos. Para ello habrá que esperar varios años.

Acerca de Céline

Céline Roland

Fundadora